Defensoría Pública es ejemplo en la Región en temas de movilidad humana
La defensa técnica es muy importante porque influye en el futuro de los ciudadanos que requieren nuestro servicio, manifestó el Defensor Público General, Ángel Torres Machuca, en la capacitación virtual “Argumentación jurídica /solicitudes de la condición de refugiados relacionada a la orientación sexual y la identidad de género”, que se realizó el 03 de junio de 2020.
Durante su intervención, resaltó la colaboración de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), con quien organiza estas capacitaciones especializadas, que permiten fortalecer las capacidades de los defensores públicos, en movilidad humana.
La máxima autoridad se comprometió a continuar con el trabajo conjunto en beneficio de los usuarios, quienes “cuentan con nosotros porque somos una defensa confiable”.
Argumentación jurídica
Felipe Asanza, asistente senior de protección de Acnur, manifestó que las capacitaciones no solo fortalecen los conocimientos, sino también las capacidades técnicas, de argumentación y acciones defensoriales para generar procesos de tutela judicial efectiva.
El servicio de movilidad humana de la Defensoría Pública se consolida como un área donde se promueve los derechos humanos, señaló ante los participantes de las provincias de Sucumbíos y Orellana.
En 2017, esta Institución atendió 2.150 casos, mientras que en 2018 subió a 4.350, en 2019 alcanzó 6.000 y en el primer trimestre de 2020 cerca de 2.000, por lo que, a nivel regional, demuestra buenas prácticas y es un ejemplo de cómo la coordinación interinstitucional genera buenos frutos, precisó.
Condición de refugiados con relación a la identidad de género
Diego Nardi, oficial asociado de protección comunitaria de Acnur, dijo que la categoría de género es una construcción social de roles que la mayoría los asocia a lo masculino y femenino, pero que no son los únicos, pues, en algunos casos, se llega a identificar por decenas.
De ahí que la gente normaliza el mundo y crea prejuicio y estereotipos, con los cuales interpreta la realidad. La forma cómo actuamos genera desigualdades y la exclusión produce problemas de salud mental, ansiedad, suicidios, homofobia, persecución, violencia, entre otros factores, anotó.
El experto indicó que la identidad de género “es la experiencia interna e individual de cada persona, sentida profundamente, que puede o no corresponder con el sexo asignado al nacer, esto incluye la percepción personal de su cuerpo y diversos medios de expresión”. Por eso, la mayoría de las personas siente su orientación de manera espontánea.