Sin Justicia independiente, no hay Estado de Derecho
El Defensor Público General (e), Dr. Ángel Torres, participó en la conferencia: “Independencia judicial a la luz de los criterios emitidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos CIDH, cuyo expositor fue el Magistrado Ricardo Pérez Manrique, Juez de la CIDH.
Previo a la conferencia, la presidenta de la Corte Nacional de Justicia, Dra. Paulina Aguirre, dijo que la Declaración de Derechos Humanos, reconoce como derecho de toda persona ser escuchada ante un tribunal independiente e imparcial y la Constitución de la República del Ecuador garantiza que los órganos de la Función Judicial, gozarán de independencia interna y externa. Por lo tanto, dijo la Dra. Aguirre, los jueces debemos gozar de la garantía de independencia y ejercer de manera libre nuestras labores en el marco de la Constitución, las leyes y los méritos del proceso. Es muy importante, dijo, escuchar al Dr. Pérez Manrique, sus criterios sobre los estándares internacionales que garantizan la independencia judicial.
El conferencista inició su intervención, con la aseveración “Sin justicia independiente, no hay Estado de Derecho”. Que jueces y juezas trabajen en forma independiente e imparcial, para resolver los problemas jurídicos, es una necesidad de toda sociedad, señaló. La Carta Democrática Interamericana, firmada por todos los países de la región habla de la democracia representativa y sus elementos sustanciales son: el respeto a los derechos fundamentales, las libertades personales, su acceso al Estado de Derecho y la separación de los Poderes Públicos.
El Dr. Pérez Manrique, sostuvo que no puede haber desarrollo sostenible si no hay sistemas judiciales independientes, abiertos, inclusivos y que rindan cuentas. La independencia e imparcialidad son los principios esenciales de un poder judicial, en el marco de un Estado Democrático, Social de Derechos.
Para su criterio, los sistemas judiciales que abandonan los principios de independencia e imparcialidad y se unen a los cabildeos políticos, se convierten en factores decisivos de impunidad en los casos de crimen organizado, corrupción, violencia y de las diversas violaciones de los Derechos Humanos.
Informó que en las Naciones Unidas, se creó una relatoría especial, encargada de evaluar las condiciones de imparcialidad de la justicia en cada país, en los próximos días saldrá su primer informe.