Defensoría Pública del Ecuador

La Defensoría aprende sobre discapacidades, cánceres y enfermedades catastróficas, desde un enfoque de derechos

Este miércoles 19 de abril, desde las 08:30, los defensores públicos, directores departamentales y personal administrativo de la Defensoría Pública General asistieron a dos nuevas conferencias sobre “Discapacidades, cánceres y enfermedades catastróficas, desde un enfoque de derechos”, en el edificio Renazzo Plaza en Quito. Julio Carrillo, Director Nacional de Comunidades, Pueblos y Nacionalidades, abrió la reunión en una sala repleta de asistentes, expresando: “Será un taller que llegará a la parte más sensible de nuestras vidas”. Esta iniciativa de la Defensoría Pública intenta consolidar un proceso de sensibilización endógena en el personal misional y administrativo de la institución acerca de los grupos de atención prioritaria y sus derechos. Se han presentado, tanto en el primer ciclo cumplido en el mes de marzo, cuanto en este segundo ciclo que se realiza en abril, testimonios directos y vivencias personales de ciudadanas y ciudadanos con discapacidades, con cánceres y enfermedades catastróficas, con identidades sexuales diferentes, etc., como una iniciativa que ha empezado a posicionarse con resultados positivos en el personal.

El evento de este 19 de abril empezó con la experiencia de vida del ciudadano ambateño Diego Jaramillo, ingeniero informático, despedido, hoy jubilado y deportista paralímpico. Él tiene una discapacidad física severa, producto de una poliomielitis, que lo tiene desde entonces en una silla de ruedas, aunque a veces le permite caminar pero con mucha dificultad. “Me siento más seguro en silla de ruedas”, aseguró, mientras relataba que de niño no pensaba nunca que tenía una discapacidad, jugaba al fútbol de arquero y se desarrollaba como el resto de niños de su comunidad; sin embargo, “a partir de la pubertad todo fue más difícil”, porque fue entonces cuando notó su discapacidad “de lleno”, debido a que, adolescente, se enfrentó con las primeras manifestaciones de exclusión, indiferencia y, sobre todo, de rechazo en el amor: “Todos mis amigos podían bailar, yo no podía, y las chicas no se acercaban al ‘patojito’, al adolescente en silla de ruedas”.

La historia de Diego y su lucha por los derechos de los discapacitados empezó en el 2011 cuando cumplió 26 años de trabajo como servidor público en Petro-Amazonas y le llegó un jefe que lo discriminaba de todas las maneras. “Las personas con discapacidad somos más sensibles y con tan solo una mirada, notamos a quién le caemos mal y a quién no”. Durante 26 años, él supo sobrellevar su discapacidad física con trabajo y buena actitud, mas este cambio de jefe le significó lo que hoy se llama “bullying laboral” y su despido intempestivo. Tres años y medio tardó el obtener una sentencia y ganar su jubilación patronal. Dice que fueron años de sentir “la discriminación legal en carne propia”. Un alto funcionario amigo le dijo que no pierda tiempo, que no logrará justicia si sigue en el país, mientras que en otra institución estatal le sugirieron que se suba al trolebús a vender boletos. “Ser despedido sin causa y no conseguir un empleo por años es fatal, imagínense ahora ¿cómo sobrelleva eso una persona con discapacidad? No me volví loco gracias a Dios, pero pasé un año tirado en mi cama sin moverme, solo viendo el techo, totalmente deprimido ante la injusticia de un despido siendo una persona con discapacidad, cuando la ley prohíbe esa discriminación”.

Lo que Diego Jaramillo pidió al final de su charla, a los defensores públicos y, en general, a quienes tratan a personas con discapacidad, no es un trato especial o lástima, sino un trato digno, una sonrisa y premura en la atención. Recordó que para los discapacitados el simple hecho de salir de casa a la calle, “es una aventura”, puesto que todavía existen muchas barreras físicas y no es fácil enfrentarse a las miradas de soslayo en el supermercado o en cualquier otro lugar público. Agradeció la invitación señalando que espera haber contribuido a concientizar a los asistentes en la realidad de una persona con discapacidades.

Por su parte, Alexis Ponce, asesor en DDHH de la Defensoría Pública, cerró la jornada con una presentación en la que se refirió a las enfermedades catastróficas, pasando revista a los temas que trató en el primer ciclo de marzo como ayuda referencial a los nuevos asistentes sobre los derechos, beneficios y acciones afirmativas para las personas con discapacidades y con enfermedades catastróficas, de acuerdo a la ley. También habló desde una perspectiva de atención basada en los derechos tanto de usuarios como del propio personal de la Defensoría Pública, si tuviesen una de las nueve enfermedades catastróficas o discapacidades, o si fuese familiar sustituto (tutor) de hijos, hijas, esposas, esposos, parejas, padres o madres, en tal condición.

Detalló cada uno de los servicios y beneficios afincados en el ejercicio de derechos, “porque nadie regala un derecho, los ejercita cada persona hasta lograr su respeto”, como por ejemplo: la disminución porcentual, o exenciones totales si es el caso, en el pago de servicios básicos, telefonía móvil; consecución de becas, préstamos quirografarios, vivienda, vehículo, estabilidad laboral, reingresos, etc., entre otros servicios y beneficios que, muchas veces, son obviados o ignorados por la falta de conocimiento. Destacó la inclusión de las discapacidades y enfermedades catastróficas en la Constitución de Montecristi como una lucha que llevó años para consignar cada derecho y obtener un carné de discapacidad. Mencionó el perfil deseable al que se debe aspirar y contribuir: el del “usuario participativo”, quien es corresponsable de su vida y de su caso, que se informa, pregunta a su abogado, escucha otras opiniones, trata de manera respetuosa a su defensor o defensora y elabora su estrategia de ejercicio de derechos. Al igual que Diego Jaramillo, Alexis Ponce dijo que la calidez y calidad de la atención no son dádivas, sino obligaciones: “basta una sonrisa para mejorar el día a un ser humano”.

Esta charla incluyó dos fragmentos del documental acerca del cáncer: El hombre que atrapó al Cangrejo, de la docente colombiana Nelly Valbuena, así como su propio testimonio del ejercicio de derechos al usuario oncológico y su saludo a todos los asistentes en un audio pregrabado que debido a su proceso de fatiga oncológica, envió esta ciudadana, una de las dirigentes de la Liga del Cáncer de Seno, quien destacó la iniciativa de la Defensoría Pública. Al finalizar, Alexis Ponce contestó preguntas del público y, junto al personal de la Dirección de Comunidades, Pueblos y Nacionalidades, entregó a cada uno de los asistentes un ejemplar del citado DVD documental.

La Defensoría Pública aspira a reproducir estos talleres de sensibilización a nivel nacional, vía streaming, para llegar a todos los defensores y defensoras públicas en el país. El próximo miércoles 26 de abril será la última sesión y se cerrará este segundo ciclo de Conferencias sobre Grupos de Atención Prioritaria.

Revise la ponencia de Alexis Ponce en este enlace.

B078-2017
20-abril-2017

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